Con esta demanda, Chile “resguarda sus derechos de uso sobre las aguas del río Silala” ante la postura de Bolivia de “que era dueña del 100 % de sus aguas”, conforme señala un documento entregado a la prensa por la Cancillería chilena.
El proceso ocurre luego que Chile aceptara el pago del 50 %
del consumo de las aguas en un preacuerdo alcanzando con Bolivia en mayo de
2009. Pero el Gobierno boliviano planteó dos años después que el pago fuera
desde la concesión de las aguas a Chile a principios del siglo XX, reconociendo
una deuda histórica.
En junio de 2016, Santiago
demandó a La Paz ante la CIJ y presentó su réplica en febrero de
ese mismo año, argumentando que el Silala debe tratarse como un río
internacional.
En agosto de 2018, Bolivia presentó sus argumentos a la
demanda chilena y “contrademandó” al país en la misma causa, afirmando que
una parte importante del flujo de agua que corre hacia Chile es de carácter
artificial y que debe pagar por su uso.
Con información de Hispan T.V / Irán.
